Claro, como si mi vida fuera un antes y un después de el. Me odio, lo odio y odio al próximo pibe que me va a gustar tanto, por no llegar rápido.
En fin... después de Pablo conocí a alguien, o mejor dicho en lo que yo creí el "durante" con Pablo.
Con ese "alguien" fue todo super casual, nos conocimos en un boliche y se dio que justo tenemos amigos en común. Ni yo, ni el y creo que nadie pensó que íbamos a volver a vernos, ni mucho menos llegar hasta hoy... varios meses después.
No dejo de sorprenderme desde que lo conocí, de hecho el encuentro fue bastante loco y cómico, cómo logro conseguir mi facebook y còmo se desarrollo la primera cita.
En un principio lo subestime y me equivoque por lejos. El intuia o simplemente sabia que paso tenia que dar delante del otro.
Resumiendo, desde hace un par de meses hasta hoy nuestra relación, es una de las mejores no- relaciones que tuve con nadie y con todos. Nos vemos cuando podemos, queremos y tenemos ganas, eso si, lo demás es negociable, las GANAS son un requisito indispensable. Y mas allá de que la mayor parte de nuestros encuentros se basen en el sexo, el hecho de que podamos seguir atrayendonos de esa forma es porque ambos nos consideramos interesantes para el otro. Porque sin dudas el me parece genial, porque me hace reír tanto con pavadas como con cosas ingeniosas, vio películas que la mayoría de la gente que conozco ni sabe que existen, le gustan las mismas bandas que a mi y siempre pero siempre tiene algo copado para contarme.
Además de todo eso, tiene 20 años. Y la tiene re clara.
miércoles 4 de enero de 2012
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